lunes, 31 de enero de 2011

¿MADUREZ O DESVITALIZACIÓN?


Toda forma o sistema en este planeta se alimenta de formas o sistemas menores, o sea le quitan su energía, la cadena alimenticia es solo un pequeño ejemplo de cómo sistemas con estrategias más exitosas viven de la energía de sistemas con menos estrategias, en dicho ejemplo pareciera que la cadena alimenticia se corta en lo humano ¿será así? o alguien o algo se está alimentando de nuestra energía mientras estamos “vivitos y coleando”. La pregunta necesaria es, como hacemos en cada sistema/cuerpo, para dar nuestra energía, consumirnos en ese acto y prácticamente llegar al final de nuestras vidas totalmente desvitalizados. Que hace que, cada uno de nuestros sistemas no perciba que vamos quedándonos con muy poca energía para abordar una madurez con mayor vitalidad, pero la realidad es que llegado a cierta edad los pequeños sistemas que somos no puede disfrutar del buen pasar para lo cual cree, trabajó toda su vida.

Pero darnos cuenta que, envejecer no es madurar es de gran significación y no tenemos el ejercicio de trabajar sobre esto, presumimos que tener cierta cantidad de años te convierte automáticamente en una persona sabia, pero creo que estamos muy lejos de una realidad que está a la vista de todos, las personas mayores en general están tan
preocupadas del mañana como cuando se casaron, o cuando construyeron sus casas o cuando tuvieron hijos, siempre pensando en el futuro en general, nunca un hoy, un ahora o la sola reflexión de que por ahí ni siquiera llegaremos a viejos. Que hace falta para pensar seriamente, como dejamos pasar la vida, por ideas y anhelos absurdos de un mundo mejor, solo por decir algo, sin responsabilizarnos que, vivir esta vida tiene algún significado profundo, y que ese significado es, en este mundo, que es en donde nacemos y, que no hay ni habrá otra vida, y que, por miles y miles de años más, no habrá otro mundo, que nuestra mirada es determinante para aceptar lo que es, esa realidad tangible, amigable, potentemente amorosa y también poderosamente destructiva, pero que todo eso está mucho más allá de nuestras humildes comprensiones.

Hay una manera de estar que tiene que ver con abandonar ideas previas, con dejar de hacer lo que nos dicen, con dejar de preguntar qué es lo que tenemos que hacer, con dejar de creer que sabemos lo que tenemos que hacer, porque todo eso es sencillamente viejo, si pudiéramos dejar atrás todo eso, comenzaría un proceso de descubrir en cada cuerpo, en cada sistema viviente que encarnamos, que es lo que tenemos que hacer. Pero cuando comienza ese proceso algo se pone más complejo, mas difícil de significar, es cuando comenzamos a sentir una tremenda ambivalencia, y otra vez aparecen los interrogantes; está bien, está mal lo que estoy sintiendo, lo que estoy pensando, es que nadie me lo puede decir, tengo que seguir descubriendo, eso no para nunca, porque nada es definitivo, puedo descubrir una tremenda verdad, profunda, potente, pero si sigo la experiencia del descubrimiento eso no durara mucho porque aparecerán otras verdades, otros sentires más complejos aun que los anteriores, en un camino que comienza a ser infinito, precisamente porque no tiene límites, porque no se llega a ningún lado, porque ningún sentido profundo puede ser eterno, lo eterno es el constante descubrimiento de aquello que soy y que nada puede definirlo en forma permanente, solo pasajero, una forma pasajera en constante movimiento o transformación o sea la vida misma, tal y como se expresa en este bellísimo planeta.

Pero en nuestros sistemas de vidas, por todos aceptados, que son viejos por naturaleza, no pescamos o no queremos darnos cuenta de las enormes posibilidades creativas, vitales, que tiene cada uno de los organismos que somos, obedecemos o nos revelamos, que es lo mismo, para que nada cambie, porque no queremos cambiar, queremos que nos reconozcan, que nos quieran como somos y ¿Cómo somos? Eso ya está definido de antemano, creo que soy de una cierta manera, me dicen como soy y quiero confirmar que soy eso que me dicen, no tengo interés en averiguar que quizás no sea como dicen, como creo, o ni siquiera como quiero. Descubrir que soy un desconocido, aun para mí, me desubica, no entra en los acuerdos preestablecidos, me hace sentir fuera del sistema que necesita de mi energía para que todo siga igual, es decir dejarnos sin energía, el sistema “toma todo” y da, nada, porque el sistema de acuerdos en el que vivimos no tolera el cambio, necesita absorber la energía, la vida de los sistemas más pequeños porque así vive, en forma estable, aparentemente nos da algún tipo de garantías pero, ¿Cuales son realmente esas garantías? ¿Dónde están? ¿Están?

Animarnos a sentir un poco más allá de lo conocido, animarnos a pensar un poco más, en una forma compleja, animarnos a decir que, no sabemos que es la vida o que significa ser un hombre o una mujer, sin caer en respuestas conocidas, mecánicas, aprehendidas, es todo un desafío, pero es necesario para que aparezca una nueva conciencia, que no puede ser el resultado del trabajo de uno o unos pocos, sino la responsabilidad de muchos, de todos. Responsabilidad que cada uno debe asumir, hacerse cargo de la propia existencia, no tirar la pelota afuera de aquello que debe ser investigado por cada uno de los sistemas que somos. Si esto fuera posible, el nuevo mundo está al alcance de nuestras miradas, de nuestros corazones, con todo el desafío de aceptación que esto implica, aceptar lo desconocido, de la vida tal y como es, del amor como una experiencia concreta, del dolor y la muerte como un misterio, pero sin ideas a priori, sin definiciones duraderas, sin verdades eternas, sin convertir el descubrimiento en palabras vacías, repetitivas, muertas.-

miércoles, 19 de enero de 2011

Pensar/Sintiendo - Sentir/Pensando.-

Mis amigos dirían que, en ciertos estados solo quiero hablar de aquello que es imposible, lo que no puede ser dicho, aquello para lo cual no hay palabra, puede que eso sea cierto, pero soy heredero de un maestro de las palabras que siempre señalaba que, lo que en realidad quería decir, sabía de antemano que no podría hacerlo jamás, sin embargo en los intentos por decir lo indecible, Borges pudo ponerle poesía y palabras a cosas que antes nunca, perdón por el ejemplo y no está en mi ningún intento de comparancia, (excepto que compartimos el modelo virgo) pero la conciencia de profundas sensaciones que atraviesan este organismo necesitan ser apalabradas de alguna manera aunque seguramente y juro que, lo sé también de antemano, nunca podre escribir lo que quiero, solo puedo ir juntando las palabras que lentamente brotan produciendo ese mágico hilván, pero esas palabras nunca son lo suficientemente significativas para transmitir lo que el mismo organismo intenta decir.

Me pasa lo mismo, y no, con la imagen, ninguna imagen cierra en tanto forma definitiva, toda obra de arte es un portal de múltiples significaciones, pero como experto en imagen siento más facilitado encontrar que, “una imagen vale más que mil palabras” que descubrir un hilván en palabras que signifique mil imágenes o mil sensaciones. La pregunta está golpeando fuertemente en el cerebro, ¿Cómo ponerle palabras a las sensaciones? Esas sensaciones que no son más que un extraño cúmulo de complejas imágenes, imposibles de bajarlas a formas concretas por su diversidad de formas, colores y múltiples dimensiones.

Como dejar hablar las sensaciones, como permitir que mi parte racional lógica, actúe en sintonía con aquello que lo hace pensar, porque parte de mi cerebro ya se dio cuenta de la sincronicidad del sentir, para decirlo del otro lado el sentir sabe que siente en función de ese pensar, claramente ese sentir, sintoniza con el aspecto lógico y juntos desarrollan un juego mucho más profundo, donde ninguno de los dos aspectos prevalece, pero cuyos resultados pertenecen a un nivel de juego donde; el ganar/perder, el bien/mal, la razón vs sentimiento, pierden sentido, ja, ja… eso, pierden sentido… perdón!!!

Quiero decir que, cuando esa sintonización se hace visible en un mismo sistema, el pensamiento no puede dejar de sentir y el sentimiento no pueden dejar de generar pensamiento, pero aquí se nos presenta la paradoja, porque no se me arma una síntesis permanente que permita “pensar/sintiendo” o “sintiendo el pensar”, como si eso requiriera una enorme cantidad de energía que este sistema todavía no puede generar y permanecer ahí, en un estado que es, apenas un poco más complejo que lo habitual. De todos modos como esa es mi realidad solo desde ahí puedo compartirlo, y esto mismo es lo que no encuentra la manera de ser dicho. ¿Cómo descubre cada organismo pensante, que su pensar está condicionado por lo que siente? ¿Cómo descubre cada organismo sensible que su sentir está condicionado por lo que piensa?

En principio esto aparece como dos sistemas independientes, donde cada parte siente que es “libre” y está separada de la otra, solo darse cuenta de esto es de fundamental importancia, registrar la profunda interacción entre dos modelos o dos maneras de inteligencia, lo que en algún momento denominamos o separamos como mental e inteligencia corporal, pero debemos preguntarnos donde habita la inteligencia racional si no en el cuerpo, o preguntarnos también a que le llamamos inteligencia porque visto por separados tanto el mundo emocional como racional son dos formas mecánicas de lo mismo, emociones condicionadas por pensamientos inconscientes y pensamientos condicionados por un mundo emocional en pánico, claro el pensamiento también está en pánico, alejándose cada vez mas de aquello que le da origen.

En el campo de la dualidad esta batalla está perdida de antemano, pareciera que no habrá conciliación posible, pero es lo propio del sistema dual lo que produce la separación, entonces no deberíamos erradicar de nuestro cerebro o de nuestro cuerpo la sensación de separación, ¿por dónde comenzamos? Ya sé que todos, o casi todos decimos que somos uno con el universo, pero que significa eso para cada uno de nosotros, estos organismos mecánicos que somos. Estamos dispuestos a vivir esa experiencia, porque, esta lindo decirlo, suena hasta bien, incluso nos parece un gran descubrimiento, pero podremos sentir en serio el peso, o la carga, o la alegría de lo que nos estamos dando cuenta, en un punto pareciera que sí, pero cuando alejo un poco la mirada, cuando nos encontramos en vínculos, cuando interactúo con otros, los nuevos sistemas descubiertos desaparecen y vuelven los viejos sistemas de control, para que todo siga igual, total ya me di cuenta dice una parte del sistema… Pero no se trata solo de darse cuenta, se trata de descubrir cómo es vivir en ese estado, donde todos somos uno, en contacto con el universo, que implica en contacto con todos los otros seres vivientes o no, del sistema, lo que implica en contacto con esa enorme y profunda complejidad que soy.

Claro que hay dualidades, dos piernas, dos brazos, dos manos, dos ojos, etc., sistemas duales que hay aprendido a cooperar uno con otro lo que hace que podamos caminar, realizar, crear belleza con nuestras manos, ver tridimensionalmente. Pero también tenemos dos partes en el cerebro que todavía no han aprendido a operar en conjunto, la vida se expresa a través de la sexualidad, pero estamos dispuestos a sentir en el cuerpo que somos uno con el sexo “opuesto”. Pero, llevar esa dualidad que da forma a la vida en este planeta a otros niveles que definimos como; bueno/malo, arriba/abajo, cielo/infierno, etc., me aparece casi una literalización, una forma de pensamiento que cree saber cómo son las cosas, sencillamente porque no tolera no saber, porque no soportamos ponerle el cuerpo a experimentar de veras que es la sexualidad, que es el amor, que es la muerte, palabras con las que llenamos nuestros abarrotados cerebros de información, pero por lo mismo, un cerebro que no está dispuesto a experimentar para aprender, solo quiere saber, que alguien le diga, que alguien sepa cómo es la vida, así no tengo nada que descubrir.

Para cerrar, que es como abrir un poco más, tolerar la carga de energía que implica una inteligencia que no diferencia entre pensar/sentir es de una enorme importancia, pero no será fácil ya que significa ponerle el cuerpo a un estado que lejos esta de ser algo conocido, por lo tanto el sistema intentara volver a sensaciones y pensamientos conocidos y así volvemos a la dualidad del comienzo donde lo conocido, aunque molesto, termina apropiándose de todo el sistema y las nuevas sensaciones son replegadas hasta que el sistema vuelva a encontrar la energía suficiente para poder permanecer en ellas sin conflicto, esta vez por un poco más de tiempo, es un entrenamiento, un descubrir que debe hacer cada sistema particular, cuanto más tiempo podamos permanecer en estado de pensar-sintiendo más potente será la energía irradiada por cada sistema y entonces ser uno con todos, uno con el cosmos dejara de ser una idea y comenzara a tener cierta tangibilidad en estos mecanizados cuerpos.-

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Solo un tema de sensibilidad.-

Fotografías de: Lorena bracco, Mache del Campo y Anibal Rodolico.-

Toda persona que se precie de ser tal se siente algo independiente de aquello que le dio origen, al mismo tiempo llegamos al final de esa “existencia” siendo niños, porque jamás dejamos de llamarlos papá o mamá.
Nos cuesta muchísimo ver la compleja trama en la que estamos inmersos, somos hijos de la tierra y como tales nuestro destino es el de ella, independientemente de lo que nuestro cerebro piense, es decir la vida de un ser particular tiene destino común con la familia de origen, a su vez esta tiene un destino común con los vecinos de la cuadra, estos tienen un co-destino con el barrio, el barrio esta co-destinado con la ciudad y así también podíamos decir que la tierra tiene un destino común con el sistema solar y este con la galaxia de la cual este, es una micronesima parte.
Podríamos decir que una persona es una pieza particular de la maquina familia, que la familia es una pieza particular dentro del la maquina general que es la sociedad y así….
Pero es importante ver donde estamos parados, por lo general vemos la sociedad, el sistema, el país, el planeta, como algo ajeno a nosotros, en el mejor de los casos sentimos que formamos parte de la maquina familia solo porque es la mía, pero en lo profundo ni siquiera estoy interesado en ella, creo que no estamos interesados en un otro particular ni en lo otro general porque solo veo la construcción de mi mundo particular, que por supuesto es imaginario y desde esta perspectiva imaginaria, defino, critico, opino, creyéndome interesado por la totalidad de la existencia y sintiéndome parte, pero estando totalmente aislado, sin vincularme jamás. Lo que quiero decir es que, si a una persona le pasa algo (lo que sea) lo primero que vemos es que eso le paso a esa persona y nos cuesta ver que en realidad eso que experimenta, también lo siente la familia, lo siente el grupo de amigos los sienten las familias de cada uno de los amigos, aunque entre ellas no se conozcan y así…. ¿Como podría ser de otro modo? Sin embargo en general no nos pensamos como seres co-destinados y entretejidos viviendo (sintiendo) similares experiencias dentro de grupos particulares. Es decir una persona es un caso particular dentro de un grupo general (familia) y esta es un caso particular dentro del barrio y así, entonces; ¿donde ponemos la mirada, o lo que seria mas importante, la sensibilidad? en la vida particular o podremos realizar un mirada mas genérica, quiero decir, si estoy preocupado por lo que me pasa a mi creyéndome solo una pieza particular e independiente o podemos ver toda la maquina planetaria, es simplemente un tema de sensibilidad. ¿Que estoy dispuesto a mirar? cuanto mas abarque con la mirada, mas interesado estaré en la totalidad del juego general y menos importante será lo particular, la pregunta es, en que estamos interesados, en que tipo de mundo queremos vivir, que realidad queremos construir, una que deje ver el entretejido y la insignificancia de aquello que llamamos “personal” o seguir adjudicándonos importancia y no ver lo profundo del juego de la vida que nos juega.
Creo que si estamos interesados en la totalidad del juego, esto nos permite tomar contacto con un inmenso caudal de energía, que es lo propio de la vida, pero que si seguimos viéndonos como seres independientes que hacen lo que quieren los resultados están a la vista, somos seres complicados, desvitalizados y por supuesto queriendo vivir otra vida, lo que es lo mismo “vivir la vida de otro” como esto no es posible creo que la alternativa esta delante de nuestros ojos, aceptar el juego de la ola de vida que nos lleva donde quiere, aflojando nuestros torturados cuerpos para alinearlos con el caudal de energía cósmica que seguro tiene un plan para la existencia planetaria, pero que en ese plan la importancia de “ser” no llega a grano de arena, si no que es algo mucho mas insignificante todavía, esto puede sonar doloroso, duro, increíble o como cada uno quiera llamarlo, ya sabemos, podemos pensar lo que queramos ¿Podemos pensar lo que queramos…?
Pero la vida, la vida es otra cosa y nosotros, seguro no sabemos que es o por lo meno no es lo que nosotros creemos, porque ese misterio cósmico por ahora, esta mucho mas allá de la conciencia humana.
Esta mañana, en una charla, se me armaba un imagen, mas que una imagen era una lenta película, una especie de imagen circular en movimiento, curiosamente la imagen no estaba en el cerebro, estaba en el pecho, se trataba de ver como algo que parecía ser una escenografía, una estructura, comenzaba a desparramarse, estanterías completas caían y se deshacían en mil pedasos, pero al caer todo, la escena mostraba los hilos, las sogas, los piolines con que esa escenografía era sostenida, al mismo tiempo mientras los piolines se deslizaban por la poleas tiraban de una nueva imagen, algo ínfimo, una especie de punto luminoso o diamante, o lámpara con forma de estrella comenzaba a desplegarse, como un pase de magia, ese punto luminoso mostraba una realidad llena de luz, de una belleza extraordinaria, cuando mas caía la escenografía, esa realidad ordinaria mas se desplegaba era una realidad mágica indescriptible.
Al mismo tiempo pasaba algo mas extraordinario todavía, como si la película también estuviera filmada desde adentro de ese punto luminoso, entonces la imagen adquiría una forma circular infinita la cámara desde adentro mostraba como al desplegar esa belleza, esa magia, esa realidad extraordinaria, las sogas se deslizaban y permitían que toda escenografía se derrumbara, entonces la misma película siempre en cámara lenta podía ser mirada desde ambos lugares, en simultaneo, pensaba luego que era un claro juego entre hemisferio izquierdo y hemisferio derecho interactuando sin competencia, ninguno tenia prioridad sobre el otro eran complementarios, cada hemisferio construyendo o destruyendo la “realidad” pero lo mas importante para mi era la presencia de las sogas y piolines que hacían que la estructura, la escenografía necesariamente desaparecieran y esto permitiera desplegar la belleza de algo indescriptible o el despliegue de “eso” que defino que “lo bello” para no llamarle amor, soltaba los hilos de la realidad “esa pura escenografía que construimos cotidianamente” una película circular sin final, ni comienzo pero además podía ser vista desde diferentes lugares.
Aunque no hace falta, quiero aclarar que no estamos fumando nada y el mate tiene los yuyos de siempre, al mismo tiempo esta experiencia es gracias al trabajo que venimos desarrollando.
Volviendo al principio, puedo elegir ser una foto, una imagen fija, sin vida, un tiempo congelado y separada del mundo real o puedo formar parte de una película multidimencional, del chorro continuo de la vida, donde solo hay circulación y mas circulación, así de manera infinita, de puro vértigo para un cerebro fijado en la foto, en la autoimagen, en aquello que se define a si mismo como “soy esto” dejando de lado una infinita gama de posibilidades de “ser”.-

jueves, 19 de agosto de 2010

LA MUERTE NOS SIENTA BIEN.-

Este trabajo será expuesto en el contecto del Festival de la Luz, el Viernes 27 de Agosto en el Baldío Móvil como parte de la muestra "Desidentidad".-

“La muerte nos sienta bien” es la posibilidad que tengo de elaborar en una serie de imágenes, un complejo sentimiento sobre la necesidad humana de perdurar infinitamente, ya sea a través de las creencias, a través de obras, museos, mausoleos y últimamente en la ciencia a través de la congelación o la clonación.
Porque, hoy por hoy en el planeta, hay todavía muy pocos interesados en descubrir profundamente la importancia de ponernos en contacto con ese aspecto de la realidad; “todos nos vamos a morir” pero mejor no pensar en eso, decía mi abuela.

Hay una realidad casi tangible, la vida no quiere morir, podemos observar esto en las plantas y en los animales, el aspecto vida de la estructura vida/muerte parece querer ganar una batalla perdida de antemano, es decir a mi manera de ver, ninguna planta acepta su destino sin aferrarse al ultimo vestigio de humedad, ningún conejo, en las mandíbulas del lobo aceptará en si, su ultimo aliento y esto es muy comprensible la compleja estructura vida/muerte se expresa así, sabiendo además que, todo esto esta siendo mirado por un sistema vida/muerte, una bio-maquina que forma parte se esa misma estructura que intenta mirar.

Hasta donde sabemos algo nos diferencia del resto de las especies, decimos que tenemos conciencia, somos hasta donde sabemos, los únicos que pensamos en que nos vamos a morir pero ¿tenemos conciencia realmente? ¿ tener conciencia, es lo mismo que saber? Si la tuviéramos, porque tenemos tanto rollo, tanto miedo, porque nos resulta tan difícil aceptar la naturaleza y la naturaleza no es que, a cierta edad nos vamos a morir o que debería ser así porque esto es lo natural, hay muerte porque hay nacimiento, pero nos olvidamos de esto muy rápidamente, y esta claro que la vida lo muestra a cada instante, no hay una edad para morirse, sencillamente porque no depende de nosotros, donde esta escrito que un padre no debiera enterrar a sus hijos cuando la historia esta plagada de estas historias, esas mismas historias de dos o tres generaciones atrás donde lo natural era que una madre perdiera a varios de sus hijos y vivía con eso, naturalmente.

El saber que voy a morir trae aparejado todo un tema existencial, una monumental pregunta sobre el sentido, pero nada se soluciona por ahí, este cuerpo que escribe sigue teniendo miedo, algo de la vida en el, se sigue resistiendo, juega a no dejar ingresar la información que en realidad ya esta adentro, el cuerpo sabe del paso del tiempo, lo sabe, lo ve, lo siente, es decir lo experimenta a cada paso, pero… y entonces? Que es lo que sucede, porqué este cuerpo no aprende, o mejor dicho como hago para enseñarle, para calmarlo y que acepte lo que la planta o el conejo en su estadío no pueden aceptar.

No será esta la función de la conciencia, entrenar el cuerpo, ayudarlo a comprender, amansar cada célula, para que felices viajen hacia el final de la existencia, como serian nuestros cuerpos si viajáramos con menos miedos, con menos recuerdos, menos memorias…
Vamos a morir y vamos a ser olvidados porque ese es nuestro destino, por mas lapidas y epitafios que construyamos, cada 80 o 100 años desaparecen de la faz de tierra los seis mil millones de humanos que la habitan, cada siete años se renuevan la totalidad de las células del cuerpo, pero toda mi vida esta centrada en ser cada vez mas lo que fui o sea pura memoria y casi nada de eso que realmente soy, algo nuevo cada día, un continuo despertar, un continuo redescubrimiento, en cada acto, en cada vinculo, en cada encuentro.
Cuanta energía perdemos no aceptando lo que la vida nos dice a gritos a cada instante; estamos a su merced, es un hecho, cuantos milenios más tardaremos en incorporar a nuestra conciencia una información tan obvia. Que así sea.-

sábado, 31 de julio de 2010

Bandada de Pajaros.-

Fotografías: Miguel Zurraco.-
Toda imagen percibida por nuestro cerebro es en si misma una distorsión de la realidad, como lo es una fotografía, hablábamos en algunas reuniones, del ejemplo en una bandada de pájaros, que bien sirve para ver el constante cambio de posiciones, pero en realidad no hay ahí posiciones, al menos a la manera nuestra de ver, porque para este cerebro todo es una posición, algo quieto, muerto, un hijo/a, una madre, un marido, un amante, un amigo/a, etc., todo es un punto fijo, una ilusión que necesitamos fijar, clavarlo ahí, eso hacemos “lo otro” es un punto, un clavo y eso es lo que me permite saber, yo decido (esa es la ilusión) lo que el otro o lo otro es, pero volviendo a la bandada ahí termina esa observación, la imagen en si misma es una imagen plana, aunque está en movimiento, algo la fija, el solo recuerdo la hace aparecer como una imagen fija, la bandada (figura) contra el (fondo) cielo, lo mismo nos pasa cuando vemos las estrellas, ellas están “allá” nosotros acá, el cielo es plano y las estrellas las vemos contra un mismo fondo, todas a una misma distancia.
Una mirada reticular o mas perceptiva cambia esa fijeza, en ciertos estados, las estrellas “bajan hasta nosotros” en realidad vemos naturalmente el volumen, una profundidad jamás vista, si estamos mas atentos, abiertos, sentimos que ahora si, estamos incluidos, somos uno con el universo, caminamos por el campo como si fuera y de hecho lo es, un camino estelar, uno mas en las múltiples dimensiones de la existencia, ahí se pierde la añoranza infantil de querer ser llevados por dios o por las estrellas, porque nos sentimos en ellas, somos finitos caminando el infinito.
Si estuviéramos dentro de la bandada de pájaros pasaría algo parecido, percibiríamos el volumen del dibujo, esa multidimencionalidad, estando imaginariamente dentro de la bandada, formando parte, habría un delante, un atrás, un arriba, un abajo, una izquierda, una derecha, o sea un dibujo multidimencional en movimiento, o sea un dibujo vivo, sin lugares o puntos fijos, cada no lugar cambiante, cada punto del dibujo ocupa múltiples espacios o posiciones, imaginen trasladando eso a nuestras vidas cotidianas, a nuestro cerebro, cada ser que acompaña nuestras vidas, moviéndose, que no significa hacer lo que quiera, sino todo lo contrario, hacer exactamente “eso” para lo cual fuimos concebidos, pero “a eso” hay que descubrirlo, ocupando el espacio o lugar según las corrientes de aire, yendo atrás o adelante (abriendo o cerrando) mas arriba o mas abajo (sosteniendo o tirando) como parte necesaria del movimiento, del dibujo, pero sin protagonismos, como en el universo, o alguien piensa que una estrella se siente mas importante que otra, o un planeta respecto de otro, diría que la bandada es una expresión, un dibujo mínimo, simple, una foto tridimensional en movimiento, o sea un reflejo viviente y profundo del universo.
Pero claro, esa visión, esa imagen multidimencional se nos escapa, porque el cerebro necesita simplificar, entender, definir, o sea achatar la realidad y por esa razón queda achatado, cuesta pensar en múltiples planos, en múltiples pantallas, hoy por hoy, la computadora lo hace mejor, ya que puede hacer interactuar múltiples programas, varias pantallas “sin colgarse”. Pero mi cerebro no, no puedo habilitar mas de una pantalla, entro en confusión, no entiendo que esta pasando, no se que hacer, nadie me lo dice, o lo que hago esta mal o bien, ya de antemano. ¿Dónde está en manual de instrucciones? pide a gritos el cerebro. Además, vigilarme, estar en estado de autoobservación se lleva toda la pantalla, ocupa todo el espacio, no hay lugar para otra cosa, el cerebro achatado por la imagen distorsionada no puede ver lo evidente, gana el miedo, aquello que se desarrollo para no sentir, para no ver lo diferente, lo complejo, lo rico, lo intenso y fascinante de la experiencia que llamamos vida… Así defino, ahí se, lo que es muy paradójico, en lo profundo del miedo (que es, no querer ver la realidad) me siento seguro, así nada cambia, todo esta fijo tal y como yo lo necesito para no ver… es mucho mas fuerte la ilusión, ahí creemos que sentimos… siempre lo mismo, recordando siempre, sensaciones espantosas pero conocidas, ese es mi refugio, ahí se quien soy, no se si se entiende? … pero jamás admitiremos que esta bueno no saber, no entender, descubrir nuevas maneras/formas de ver/sentir, entonces fácilmente la realidad se vuelve ficción, aquello que esta a centímetros de nuestras narices o no existe o es pura ciencia ficción o sea…

martes, 6 de abril de 2010

Avatar


Tecnología, creatividad y vida cotidiana.-

Cuando escucho a tanta gente decir que, tenés que ver Avatar por sus “efectos especiales” o a otras tantas que, “es una yankylada” me agarra una especie de angustia/enojo que no puedo controlar y como no me sale convencer a nadie de nada, si me sale y son unas ganas de contar algunas cosas que, como docente y artista especializado en fotografía me suceden con respecto a esta obra de arte.
El arte, cualquiera sea la disciplina que use, es siempre una ficción, más allá de los usos que nuestra conciencia pretenda darle, documental, político, publicitario, etc… aclaro esto para entender desde donde escribo el siguiente texto:

1 – Lo que denominamos efectos especiales queridos amigos, el tan famoso 3D, no es otra cosa que la realidad tal cual la vemos o sea, tenemos dos ojos, (dos ópticas, por lo tanto dos imágenes, una por cada ojo) que, el sistema nervioso a través del cerebro compone como una sola, sin este maravilloso sistema no percibiríamos el volumen, la profundidad, no podríamos calcular la distancia o para decirlo vulgarmente nunca acertaríamos meter la soda en el vaso, esto lo puede decir por experiencia cualquier persona que haya estado con un ojo tapado por varias horas seguidas. Ahora bien la pregunta es ¿porque no nos damos cuenta de esto?, que pasa con nuestra mirada que no podemos “ver” la realidad tal cual la “vemos”, se trata creo yo de que el cerebro para evolucionar a debido simplificar y mucho, hemos aprendido a concentrarnos tanto en aquello que queremos ver y esto a significado una enorme perdida, que algunos artistas denominamos percepción, si nos ponemos a jugar con los ojos sin fijar la vista en nada particular, nos daremos cuenta que tenemos una ángulo de visión de mas de 180º, sin voltear la cabeza y sin revolear los ojos, simplemente dejando los ojos quietos en una sola dirección, sin fijarlos, al mismo tiempo si seguimos el experimento podremos percibir que delante nuestro comienzan a aparecer los diferentes planos sucesivos, o sea el volumen, la profundidad y con este sencillo juego veré la realidad tal como es, en 3D.

Entonces si el cerebro me hace ver una sola imagen, es el cerebro el que achata la visión y creemos ver plano lo que en realidad no lo es, se trata de que para poder estar en esta cotidianidad es necesario concentrarme solo en aquello que es de mi interés, miro la botella pero no le doy importancia al vaso, la mesa o los invitados, si miro a una persona no podré ver la botella y así, solo entrenado cada día la mirada (el cerebro en realidad) uno comienza a ver toda la escena, muchísimas personas en plena proyección de la película se dieron cuenta de que el cerebro comenzaba a hacer su truco y a ver plano otra vez, entonces uno se sacaba los lentes por un instante se los ponía de nuevo y toda la magia volvía a suceder.

2 - Como dice un amigo, la yankylada es necesaria para que la gente vaya al cine y así el artista puede mostrar su creación, pero aun así podemos sacarle el jugo a este fenómeno, si uno repasa la película podemos recordar que todo lo humano en la película, mira la realidad (ese otro planeta) a través de radares, scanners, pantallas, vidrios blindados, etc… cualquier similitud con la vida actual no es precisamente una casualidad, es mas, se me ocurre que todo el pensamiento científico/racional, que por otro lado a estado casi siempre al servicio de lo militar, se desarrolla de esta manera, nunca es parte de la cosa, siempre esta detrás de un vidrio observando como si fuera algo diferente de lo observado, siempre separándonos de la naturaleza, como si no formáramos parte, como si no fuéramos uno con ella, creyendo quizás que si la naturaleza desaparece nosotros seguiríamos existiendo, no se nos ocurre pensar que, el mundo puede irse a la mierda y nosotros con el. Volviendo a la película, aquello que me expande, que me permite ver mas allá, o estar en otro lado siempre es a través de la tecnología, nunca estoy de cuerpo presente en contacto con la naturaleza y eso creo, nos pinta a los humanos, de cabo a rabo, ni siquiera la pelea es cuerpo a cuerpo estoy dentro de una maquina que proyecta y expande mi fuerza, mis golpes, mi pensamiento que es lo mismo. Como fotógrafos, todos hemos experimentado el placer de mirar a otros a través de la óptica, pero no todos han pasado por la experiencia desconcertante de apuntarse con el objetivo y mirarse o dejarse mirar por la lupa, cosa sumamente recomendable de experimentar.

3 – El pueblo “Nabi”, los nativos, tienen otra mirada, otra relación con la naturaleza, ni siquiera otra relación que es propio de nuestra manera de pensar, SON, LA NATURALEZA, no se relacionan con ella, simplemente porque ella se expresa a través de sus cuerpos, tan llenos de vitalidad y son muy concientes de ello, concientes de su frágil paso por ese estadío que llaman vida, del equilibrio que ella mantiene y que todo ser viviente esta ahí precisamente para mantener el juego, el de la vida y el de la muerte, ese equilibrio que tanto nos cuesta ver, comprender, aceptar. La complementación de unos con otros, porque todos son uno, cada nativo, cada animal, cada planta tiene sus conectores, pero no son enchufes (macho/hembra) como lo imaginaríamos comúnmente, son sistemas energéticos interpenetrados, donde, sobre todo las plantas tienen la memoria de todo, allí uno puede recurrir para saber o enterarse del origen de las cosas, esto es algo que también saben algunos nativos de este planeta, pueblos diezmados u olvidados por “la cultura y el progreso”, de los cuales nos hemos burlado cuando les escuchamos decir que son uno con la planta, que son uno con el animal, que son uno con la naturaleza.

4 – Me animaría a decir que los dos polos que plantea la película, son en realidad partes de una misma cosa, polos de una misma estructura que aparecen separados pero que en realidad están destinados a juntarse, lo veo en mi, acá, adentro, un sistema de control que observa el mundo con microscopio o con telescopio pero siempre a través de…, un pensamiento racional, mecánico que piensa en términos de pasado o futuro, que necesita proyectos, progreso, certezas y así… Por otro lado, el desconcierto, lo incierto, el misterio, lo no revelado, todo esto que, el otro lado no puede aceptar, la percepción, la creatividad sin control, pánico al descontrol, cuando en realidad solo tenemos que comprender que lo que llamamos caos, solo es otro tipo de orden, diferente, distinto y sobre todo cambiante, hoy es esto, mañana será otra cosa y así, pero que nada tiene que ver con el pasado, ni con el futuro, es solo presente, esta todo ahí.
Pero unificar los dos sistemas parece una tarea titánica, el control no quiere soltar y no hay suficiente energía para que, un nuevo orden entre en mi vida. Quiero definir que nuestra parte racional mecánica esta en guerra constante con la percepción que todo humano porta, ambos polos de una misma estructura, codestinados a aprender a complementarse, a operar juntos para lograr otro tipo de eficiencia, como lo hacen los ojos, las manos, los pies y así, como están destinados los humanos, macho/hembra, dos partes de una misma estructura cuyo destino común es complementarse, entregarse a eso tan distinto a uno, tan desconocido pero que también soy, somos.

Volviendo al principio se me ocurre que si le cerebro aplana la imagen que veo en 3D, que pasara con la ideas, el cerebro no estará también simplificando el mundo del pensamiento, si esto fuera cierto seria una de las profundas razones por las cuales nuestro lado racional controlador no puede aceptar nunca ideas complejas, con otro tipo de orden, sin esto, un pensamiento creativo no esta autorizado a aparecer es nuestra conciencia porque apenas me aparece algo dentro, desconocido, lo descarto, lo niego o simplemente no lo tolero, digo, no se…

lunes, 29 de marzo de 2010

El Edén; ¿Un lugar de salida o de llegada?

Aunque mucho se parece a un cuento para niños, la Biblia lo dice claramente, vivíamos en el Paraíso, nos portamos mal, el Padre se enojo y nos echo. Desde entonces andamos perdidos sin saber a donde ir o donde buscar, pero con la infantil certeza, de que el Edén esta ahí, esperándonos. Imaginemos por un momento que fue así, el Padre nos echó, la pregunta es ¿para que? ¿Para castigarnos? ¿Puede Dios, el Amor, enojarse? Creo que no es tan así, entonces, ¿Qué enseñanza se esconde detrás de este “desterramiento”? ¿Donde estábamos, cuando nos echo? Claramente acá en la tierra, este ser viviente que nos da y nos quita todo lo que somos, no solo a nosotros los humanos, sino también a todo el resto de las especies.

La ciencia dice que, la vida tal como la conocemos comienza de la acción entre el sol y la tierra, entre ellos han producido este fenómeno que llamamos vida, entonces este lugar, la tierra es simbólicamente la madre y el sol, también simbólicamente nuestro padre, si así lo fuera, ¿por que? el padre/sol nos echo de la madre/tierra, o mas profundamente para nosotros los hombres ¿Que significa salir de la madre? Esta es la pregunta para los varones de hoy, ¿Como aprehenderemos a abandonar el aspecto infantil que gobierna nuestras vidas?

Quienes abordamos temáticas masculinas creemos que no hay tiempo que perder, dejar los refugios, abandonar nidos, dejar de escondernos es una necesidad inmediata si queremos reestablecer la cadena de hombres, no alcanza con haber desplegado sensibilidad, eso esta muy bien, pero no es suficiente, o sea también debemos desterrar el “Palermo sensible” como única alternativa, pero como hacerlo cuando somos los herederos del ser “buenitos para mamá” del no te pelees, del “cuidado” no te golpees, no te lastimes. Pero mamá no tiene la culpa, hace lo que puede porque ella esta exigida a obtener lo mejor para sus hijos y siente que eso es lo mejor y quizás sea así cuando somos chicos, el problema es la secuela de esto cuando ya no lo somos y como madurar y transformarnos en verdaderos varones.

Debemos comenzar por aceptar la realidad tal cual es, pero la parte infantil que a todos nos habita, cree que la vida es muy dura y entonces anhelamos algo que en realidad no existe, hay en nosotros los hombres un profundo anhelo de que la vida no sea lo arbitraria que es, pero ¿como seria esto posible?. Nos cuesta salir al mundo y realizarnos como verdaderos varones, desplegando confianza en una sana competencia, con masculinidad y con fuerza creativa, construyendo sin mesianismos piramidales y cuando lo hacemos, es siempre para satisfacer deseos femeninos profundamente arraigados en nuestra psiquis.

Entonces es urgente juntarnos, acompañarnos, darnos fuerza para salir del Edén, caminar en el silencio de la noche, guiados y a la vez guiando a otros, ayudarnos a prender el fuego común y despedirnos de la adolescencia que todavía nos habita, y con esa chispa encender el propio fuego, sentirlo y tolerarlo en el cuerpo, descubrir con los propios ojos los miles de fueguitos encendidos en la tierra y levantar la mirada y comprender a los millones de fueguitos que desde el cielo nos miran, un espejo allá de lo que hacemos acá y también viceversa, y así transitar la noche de la vida, a veces a tientas a ciegas, otras sintiendo el acompañamiento de aquellos seres que ya recorrieron el camino, o compañeros que van apareciendo solo para transitar un tramo de la vida, sentir el viento, tolerar el frío, aunque parezca lo mas duro de la existencia y recorrer en nuestras conciencias lo hecho por cada uno y lo que nos falta hacer, honrar nuestros antepasados en nosotros, en cada una de las etapas, de cómo el garrote de las cavernas se transforma en la vara del mago, del sabio, y así hasta que salga el sol, el padre, aquel que nos empujo a salir del Edén, simplemente porque teníamos que crecer, quizás todavía no hayamos aprendido a soportar su potencia, su energía vital, esa que nos invita cada noche a cabalgar en campo de las estrellas.

Que la tierra sea el Edén o el Infierno parecería ser una decisión, una simple forma de ver, el Edén entonces, podría ser un lugar de llegada no de partida, allí comienza la verdadera aventura, el encuentro con la potencia del padre sol, aquello que también me da vida, porque si logramos ese profundo encuentro con la energía masculina, habrá dejado de ser un refugio, un nido, para ser un lugar desde donde desplegar la “fuerza masculina encausada creativamente” ese misterio que todavía no puede ser revelado, pero donde el amor será una realidad insustituible en nuestros corazones.